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Nuestro candidato PDF Imprimir E-Mail

Nuestro Candidato a Alcalde, Antonio Molina López, pertenece a una familia de larga historia en La Zubia. Antonio es hijo de Antoñito Molina, nieto por lo tanto de Manuel Molina del Parral del Librero y de Trinidad Lara. Su madre es Paquita de Huenes, de Paco del Cortijo de Huenes El Bajo y de Encarnación de Tito Díaz.

Mi infancia.

Nacido en Langen (Frankfurt, República Federal de Alemania), pase mis primeros siete años en Dreieicheein.

Allí viví en un barrio medieval junto al castillo en un pueblo industrial insertado en un bosque. Mi padre trabajaba como tornero en una industria siderúrgica y los fines de semana trabajaba en un restaurante. Mi madre trabajaba en la industria del plástico y los fines de semana en una panadería.

Mis padres, como muchos otros españoles, se vieron obligados a emigrar para encontrar un futuro mejor para ellos y para sus hijos. Y en este sentido tomaron la mejor opción: toda la familia permaneció junta lo que, por una parte, limitaba la capacidad de ahorro, ya que los gastos de vivienda y manutención eran mayores, pero para la infancia de los hijos mereció la pena y para mis padres también.

En 1978 mi madre, mis hermanos y yo mismo retornamos de la emigración. Mi padre se tuvo que quedar un par de años más para completar 15 años de cotización.

Cursé la Educación General Básica (EGB) en La Zubia. El primer curso lo pase en los barracones de La Blanca Paloma , segundo en el Colegio del empedrado y, a partir de tercero hasta octavo en el Isabel La Católica.

Formo parte de la promoción que “estrenó” el Colegio Isabel La Católica y mis mejores amigos los hice en estos años. Con estos compañeros guardo una profunda amistad y, aunque pasen años sin vernos, en el momento que nos encontramos, continuamos nuestras conversaciones y nuestras relaciones como si hiciese un par de semanas que nos separamos. Quiero pensar que los conservo a todos los amigos de aquella época, pero solo con unos pocos he mantenido una relación más continua y dilatada: David, el Micha, el Salva, el Gómez.

El nacimiento del compromiso político.

El bachillerato lo hice en el Zaidín, pues en aquel momento en La Zubia no había instituto. Casi todos los alumnos de inglés seguimos los estudios en el Instituto Mariana Pineda y los de francés se fueron al Instituto de Churriana.

Fue en el instituto cuando comencé a implicarme en los movimientos sociales y a comprometerme con la lucha por el progreso social. Fueron las movilizaciones de los Ministros de Educación y Ciencia, Javier Solana y José María Maravall, pretendían poner en marcha la reforma del sistema educativo español, lo que produjo un estallido del moviendo estudiantil de las enseñanzas medias inédito hasta ese momento.

Estuvimos 5 meses de huelgas intermitentes e indefinidas con manifestaciones diarias que fueron las mayores de la historia de Granada. Entre otras cosas reivindicábamos una ayuda compensatoria para las familias con menos ingresos –lo que se logró-, la eliminación de las tasas de matriculación –que se consiguió-, y en concreto para La Zubia , los muchos zubienses que nos movilizamos, pedíamos un instituto para nuestros vecinos y vecinas, lo que también conseguimos.

En ese momento yo era el representante más votado de los alumnos en el Consejo Escolar y me comprometí en esta lucha como el representante de mi instituto en el Comité de Huelga Estudiantil (C.h.e.) de la provincia de Granada.

Fue en el transcurso de nuestras manifestaciones, cuando empezamos a coincidir con los Movimientos Anti OTAN, y eso me dió los elementos de juicio para conformar mi posterior antibelicismo y antimilitarismo.

Las reformas más virulentas del felipismo me hicieron comprometerme políticamente con Izquierda Unida. La segunda mitad de la década de 1980 fueron los momentos de mi primera participación política y, como continuación de un proceso lógico, me afilie a Izquierda Unida, cuando la sede de estaba en Las Chorrreras, el 14 D de 1988, en la víspera de la huelga general.

Otro momento de reforzamiento del compromiso político se produjo durante la primera Guerra del Golfo, ante la cual los estudiantes volvimos a dar muestras de nuestra responsabilidad antibelicista protagonizando encierros y manifestaciones. Yo fui uno de los más de 40 jóvenes que nos encerramos en la Delegación de la Junta de Andalucía en la Gran Vía.

La Universidad.

Durante mis años de estudios universitarios me centré principalmente en mi formación. Fue posiblemente una de las mejores épocas de mi vida. Aún así presenté mi candidatura para representar a mis compañeros y compañeras ante la institución universitaria.

La “política” en mayúsculas: el Partido Comunista.

En el año 1997 fui elegido Secretario Comarcal del Partido Comunista de Andalucía (P.C.A.) y Coordinador Comarcal de Izquierda Unida. El año siguiente, los miembros del Comité Provincial del P.C.A. de Granada me otorgaron su confianza para que convertirme en Secretario Provincial de Organización y Finanzas del Partido Comunista, cargo que desempeñé durante seis años, hasta junio de 2003 momento en el que comencé mi trabajo como Concejal de Desarrollo Local, Empleo y Juventud en el Ayuntamiento de mi pueblo.

Cooperante sanitario internacional

En los años 2005 y 2006, participé en programas de cooperación internacional al desarrollo como cooperante sanitario. En 2005, con la ONG Pangea, me desplacé a Camerún donde trabajé como enfermero en el quirófano de un hospital que la Orden de San Juan de Dios tiene en plena jungla centro africana. Allí operamos a mas de 70 niños y niñas en la especialidad de traumatología y a 16 mujeres en la especialidad de ginecología.

En 2006, gracias a la Asociación de Amigos del Sahara, colaboré en la atención sanitaria ambulatoria en los campamentos de refugiados saharauís en el desierto de la hamada, en Argelia.